domingo, 20 de mayo de 2018

Chal de invierno






Me suelo preguntar a menudo...


¿qué color tendrá el chal de mi último invierno?


¿será color violeta, gris oscuro, o azul del cielo?





Pilar









miércoles, 16 de mayo de 2018

Retratos

Reposición

La timidez  anduvo siempre
reflejada en el espejo
frente a una mirada inocente
de carácter amable
y risueño.

La oscuridad de la noche
era un detonante perfecto
primaba la imaginación
en el placentero mundo
de los sueños.

Una densa adolescencia
de ruegos y de carencias
empañaba la visión
sin obtener claras respuestas.

El aroma de las gardenias
permaneció presente
junto al papel en blanco
renglones de color sepia
extraviados en el fondo
del armario.

Preguntas y más preguntas
temores y desconciertos
ondulada melena negra
acariciada por el rumor
del viento.



©Pilar Contreras Moreno

jueves, 8 de febrero de 2018

Raíces



                                      
Me ha vuelto a sorprender el tiempo
por los viejos paseos de antaño,
la umbría del ramaje espeso
se funde en el ritual de los años.

Su rugosa corteza contiene,
mensajes previos de enamorados
citas, besos y canciones
unido al clamor de los pájaros.

Sobre el asfalto contemplo
su esbelta sombra desnuda,
mientras el viento apaciguado
entabla nuevas melodías.

Aferrada junto a su tronco
serena desciendo vertiginosa,
inerte permanece el tiempo
varado en ciclos y demoras.

Soporta la raíz en la tierra
toda clase de inclemencias,
lluvia, sol y viento…
elementos vitales de subsistencia.

El polvo seco del camino
igual que un fósil sedentario,
retoma sus propias riendas
y aflora sin más preámbulos. 

Persisten los sonidos,
la lluvia y el arado…
el musgo verde de la acequia,
la retama y el esparto. 

Soplaba el viento del norte
con la misma aspereza de siempre
desgarrando las tristes ramas
de sus esbeltos cipreses.

La guadaña iba segando
barbechos y matorrales
reteniendo la sutil esencia
que perdura en un instante.

Antorcha encendida
agazapada en la sombra
congoja visible
de extrema zozobra.

Inmóvil proseguía el surco,
abatida la huerta y la era
mientras los granados abrían
el fruto jugoso de sus cortezas.

Vigorosa  raíz profunda   
sumergida en el subsuelo,
anclada  en las estaciones
donde ruge feroz el tiempo.

Todo se alteró en la superficie,
alguien movilizó su sólida estructura
junto al vértice rocoso del abismo,
las raíces mantuvieron su cordura.

Un día volveré a la senda
por la vereda azul de mis sueños,
antes que mi cuerpo sea ceniza
y mi palabra un simple recuerdo.


©Pilar Contreras Moreno


Poemario Matices
Depósito legal A8-2017
ISBN 978-84-617-7293-3